Tantas veces que nos despedimos aquí y hoy, quizás, sea una de las primeras en la que no lo hacemos y te echo de menos.
Dependemos de la rutina, funcionamos con ella y pronto mi rutina será no verte, que no te despidas de mí con un casto beso al subirme al tren, que seas invisible y no estés.
Pero hoy te sigo echando de menos, y me acuerdo de todas las veces, de cómo esperabas hasta que el tren desaparecía, y conversábamos en la puerta deslizante, y me despedía de ti formando con mis manos un corazón tras la ventana. Creo que esto siempre lo recordaré con cariño. Fue bonito.
Pero hoy estoy aquí sentada, leyendo un libro que quizás te gustase y pensando en tantas cosas que podrían haber sido y no fueron...
Busquemos un futuro mejor.
lunes, 16 de mayo de 2016
Tren
sábado, 14 de mayo de 2016
Acepto recordarte
Acepto que intentar olvidarte es imposible, así que me acuerdo de ti, todo el tiempo y lo escribo para desahogarme. Es una energía menos, porque si de todas formas voy a recordarte, me ahorro de invertir energía en tratar de olvidarte cuando es imposible.
Eurovisión
Hoy es Eurovisión y me acuerdo de todas las veces que no podíamos vernos y hablábamos por wa. Era muy duro. Y en SS, y en muchas otras fechas especiales... ¿Por qué aguantábamos tanto? Ya sé que aguantábamos por amor, pero no es suficiente.
Y sigo pensando que ojalá volvieras y fuera capaz de cambiarme con un chasquido de dedos.
Y sigo pensando que ojalá volvieras y fuera capaz de cambiarme con un chasquido de dedos.
Come, reza, ama.
"Si tienes el valor de dejar atrás todo lo que te protege y te consuele(...), y embarcarte en un viaje en busca de la verdad (...), y si estás dispuesto a que todo lo que te pase en ese viaje te ilumine, y a que todo el que encuentres por el camino te enseñe algo, y si estás preparado sobretodo a afrontar y a perdonar algunas de las realidades muy duras de ti mismo, entonces la verdad no te será negada"
Ama.
Es inevitable pensarte, echar de menos las pocas cosas que hacíamos cada día, pero que, en conjunto, fueron muchas. Estoy feliz, pero triste. Te echo de menos otra vez. Ojalá fuese todo de otra forma y volvieses a mi lado montada en un caballo blanco y me dijeses: <<bailemos tango>>. Pero no es así. No va a ser así. En realidad, es un deseo infantil, producto de la conformidad, del apego, de la monotonía, de la dependencia.
Ojalá todo fuese diferente, pero no lo es. Ojalá fuésemos otras personas, pero no lo somos. Yo soy yo en este momento, y tú... tú eres tú, allí dondequiera que estés.
A veces pienso en ti, en volver a llamarte, pero ¿para qué? ¿Qué necesito exáctamente de ti?
Me arreglaste el ordenador mil veces. dejaste que te tomara como mi modelo particular a la que podía maquillar, e incluso una vez me permitiste dibujarte... Fuimos poco de aventuras y a lo loco, por mi culpa, por mi inmadurez, por mi miedo.
Me gustaría que en diez años coincidiéramos otra vez, y que fuera para siempre esta vez. Pero creo que quizás en menos de lo que espero, ya ni siquiera recuerde esto que te escribo.
No creo en el amor, no como creía antes. El amor no es para siempre. El amor es un sentimiento invetable que fluye, que es loco y si no es así, deja de existir. El amor no tiene barreras, es incontenible y explosivo. ¿No te gustaría sentir eso otra vez? Por eso, vuela, fluye, ve adónde quieras y ama, ama con la fuerza de los mares, la potencia de un huracán, ama, ámate a ti misma, ama lo que haces, ama tus ideas, ama a esa chica que pronto colapasará tu cabeza. Ama.
Y yo, tranquila, no te guardaré rencor, pues haré lo mismo. Así que... volemos libres para siempre, en armonía con el universo.
viernes, 6 de mayo de 2016
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