viernes, 26 de agosto de 2016

"A todas las mujeres que tienen que aprender a volver a amar"

En primer lugar, quiero decir que el texto que a continuación expongo no lo he escrito yo, sino de una de las chicas de Weloversize (una página increíble que tenéis que visitar). Este artículo me ha encantado y por eso lo pego aquí, para releerlo miles de veces. Espero que a vosotros también os guste.

"Un día te levantas, miras el calendario que tienes encima del aparador y caes en la cuenta de que ya han pasado casi dos años desde que ÉL se fuera. No se fue con otra, ni a otro país, ni a por otro trabajo. Se fue de la vida.
Te incorporas, pones la cabeza acomodada entre las almohadas y notas lo grande que te queda la cama. Es en ese momento en el que empiezan a pasar por tu mente imágenes de personas que se han paseado por esa habitación vacía durante ese tiempo. Personas que, como la habitación, están vacías. O quizás, lo vacío es tu corazón.

Miras detenidamente al techo como si fuera un cielo blanco que te encarcela y comienzas a debatir con tu luz interna: ¿qué está pasando? ¿se agotó la capacidad de amar? ¿ya todo es vacío y silencio? Te acuerdas de momentos en los que parecía que la ilusión por alguien se despertaba hasta que se desvanecía otra vez. Piensas en lo que podría haber sido tu vida con ÉL si no se hubiera ido y lo tanto que dista de lo que has tenido que soportar con ciertas personas por tal de conseguir algo de calor en las noches de pleno invierno imaginario.
Decides salir de la cama y ponerte un café con sonrisa de agobio y magdalenas.
Una vez sentada y dando vueltas a tu café cargado con la cuchara, piensas que ya nadie vendrá con los valores que tú buscas y que tenía ÉL. Aparecieron “los más bajos que”, “los más altos que”, “el no tan dicharachero como” y “el no tiene tanta iniciativa como”. Y después de ese “que” y ese “como” siempre aparece ÉL. También comienzan a aparecer los que te utilizan en ese mundo en el que usa la definición de libertad olvidándose del respeto y los valores. Por mucho que quieras, ese mundo nunca lo entenderás ni entrarás en él por mucho que te tienten ¿No hay valores o los tuyos han cambiado? Largas vueltas a esta pregunta. Vueltas como las de tu cuchara en el café casi a punto de rebosar.
Te acercas la taza a los labios y  llegas finalmente a la conclusión de que no puedes ya estar comparando nada con ÉL ni aguantando palos  de personas que no definen el amor como tú. No es cuestión de incapacidad, es cuestión de ganas por volver a empezar el largo ciclo del alma. ¿Y eso qué quiere decir? ¿Qué me están empezando de nuevo las ganas de amar?

Se te termina el café y te metes a la ducha para salir a pasear y seguir deliberando sobre esa angustia que te está persiguiendo y que no sabes controlar.
El agua de la ducha parece que te limpia las ideas y vas viendo más claro que la distancia que separa el “echo de menos amarle” al “echo de menos amar a alguien” es cada vez más grande y que tú te encuentras en el kilómetro de la segunda afirmación de añoranza. Y ahí está. Ahí llega el nudo en el estómago. Ese nudo que no te deja digerir adecuadamente los sentimientos porque crees que tú ya no tienes derecho a volver a amar a nadie. Uf. Este nudo duele. Mucho. Sales de la ducha y te secas.
Respiras hondo mientras te vistes, te peinas y retocas esa cara que se refleja en el  espejo y que ya tiene color. Nada queda de la palidez de hace dos años. Nada queda de esa mirada triste. Todo lo contrario. Pones máscara de pestañas para realzar  unos ojos que han cambiando. Ojos que sólo quieren ver vida y felicidad. Ojos llenos de ilusión por lo que vendrá. Otra vez notas los pinchazos en el estómago. Claro, ya lo entiendes, es la palabra ilusión. ¿Ves? Otra vez. Cuando dices o notas ilusión, tu estómago parece que no te lo permite. Te dice en forma de dolor ¿Tú por qué vas a volver  ilusionarte? Pues te lo voy a decir bien claro querido ego, tengo sólo 29 años y habrá que seguir enamorándose. No sólo de personas, habrá que seguir enamorándose de la vida que te queda por caminar.
Te cuelgas el bolso, abres la puerta y te vas pisando fuerte hacia la calle donde has decidido ir para observar las sensaciones de la brisa en tu cara de ilusión libre.
Mientras caminas, te das cuenta de una cosa: Amar, sí, muy bonito, pero esto… ¿Cómo se hacía? De nuevo, notas una extraña sensación: Cansancio. Te sientas y clavas la mirada en un árbol.
Vamos a ver, piensa mente loca ¡Piensa! Todo este tiempo has salido con tus amistades a cenar, a conciertos, a ver exposiciones, a asistir a obras de teatro y al cine pero ¿te has parado a pensar en si te interesa alguien? ¡Sí! Ya es hora de que te interese alguien del presente y no del pasado por mucho que tengan que convivir irremediablemente.
De nuevo has aprendido a levantarte todas las mañanas sin llorar, has cambiado tu casa, has cambiado tu trabajo, has cambiado tu ropa porque te ha dado por comer y la talla tristeza ya no te vale, has cambiado hasta tu círculo de amigos haciéndolo más grande, has cambiado tus hobbies y… ¿no te da por cambiar de una maldita vez tu visión sobre las relaciones?
¡Déjate ya de personas vacías y comienza a amar! Pero a amar de verdad porque ¿sabes una cosa? Llega un día en el que te levantas, miras el calendario y te das cuenta de que tienes ganas de volver a amar.



¿Y ese chico qué mira? Pues parece interesante…
A todas las mujeres que tienen que aprender a volver a amar. Con todo mi cariño."

 Tomado de Weloversize.

Orgullo de ser yo

Nunca tengas miedo de ser quien eres, pues al reconocerte a ti misma con tus defectos y virtudes, y amarlos a todos, nunca tendrás miedo de hablar sobre ellos a cualquier persona, y te reconocerán como una persona fuerte. De este modo, no te importará lo que digan de ti, porque te dará igual, sabes quién eres y lo que quieres. Y eso es increíble.


jueves, 25 de agosto de 2016

Comprender, consolar y entender

Hace un tiempo escribía una entrada en la que me cuestionaba sobre los significados de aceptar y entender, pero ahora añado uno más: consolar.

Pienso que en aquel momento me faltó analizar el consuelo.

¿Qué significa consolar?
Según el diccionario: aliviar la pena o aflicción de una persona. Sus sinónimos son: confortar, calmar, tranquilizar, alentar, animar, aliviar.

Es fácil ententer unos hechos, es decir, comprenderlos. Quizás sea un poco más difícil aceptarlos, es decir, conformarse con que suceden. Pero, probablemente, lo más difícil sea consolar a la persona que los vive.

Consolar, para mí, significa comprender y aceptar los sentimientos de alguien más. A veces, ese proceso no es tan fácil como parece. A veces es difícil ponerse en el lugar del otro, es decir, empatizar.

Por ello, para consolar, no tienes que dar una solución. Tienes que escuchar, hacer preguntas sobre cómo se siente; para así poder ponerte en el lugar de esa persona. Que tú le des la solución, no significa que esa persona vaya a sentirse mejor. Ni siquiera significa que esa persona vaya a seguirla. Esa persona primero debe desahogarse, comprenderse a sí misma. Muchas veces, nos resulta complicado desahogarnos con nosotros mismos y necesitamos a alguien más para lograrlo.

Después de que se desahogue, debes ayudarla, poco a poco, a que ella misma encuentre su propia solución, para que se sienta bien, por muy obvia que muchas veces te resulte la salida, pero recuerda que tú no estás en su cabeza. Y, por supuesto, nunca debes castigarla o echarle en cara sus actos pasados. Debes preguntarle cómo va a solucionarlo  o esperar a que te pregunte cómo lo solucionarías tú. Entonces ya puedes decirle lo que piensas, pero no antes.

domingo, 21 de agosto de 2016

Porque ya no estás y eso está bien

Hoy me siento bien, porque ya no estás. Ya no te noto. Creo que te has ido, me dejas en paz y siento que soy libre.

sábado, 20 de agosto de 2016

Gente profunda ❤

Quiero hablar de átomos, de muerte, del espacio, de filosofía, de política, de sexo, de viajes a Asia, a Nueva York o a la luna, quiero que me cuentes todas las mentiras que has dicho a lo largo de tu vida, en qué piensas mientras besas, quiero que me hables con emoción.

“Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.”
-Mario Benedetti-



lunes, 15 de agosto de 2016

P.D.: Te quiero - Holly y su madre


-Odiabas a Jerry porque te recordaba a papá.
-Un poco.
-¿Sabes qué es lo peor para un padre, además de perder un hijo? Ver que tu hijo va a llevar la misma vida que tú y no poder evitarlo. Te sientes tan impotente... Te hace estar enfadada... y yo lo he estado, durante mucho tiempo.

¿Cómo dejar en el pasado a tu ex?

"Deja de esforzarte por olvidar
Olvidar es para las personas con problemas de memoria (amnesia).  Como probablemente tú no tienes ese problema, deja de esperar que olvidarás a tu ex.  Tu ex fue real, lo que viviste con esa persona fue real, y no se trata de que lo olvides, se trata de que agradezcas que existió, tomes lo que recibiste, te fortalezcas, y tomes fuerzas para estar contigo mismo y poder estar con alguien más.
Entiende lo que realmente sucedió
Si terminas una relación y te toma por sorpresa, es porque realmente no quisiste ver la realidad a tiempo, pasaste por alto los pequeños avisos o señales de lo que estaba pasando, preferiste seguir creyendo en la ilusión, dejando de ver al otro, dejando de ver la relación.
Probablemente la otra persona hizo lo mismo, pretendiendo que todo estaba bien, actuando como si nada, dejando de escuchar las señales dentro de ella que le decían que el ciclo estaba estancado, hasta que con la acumulación, explotó y dio por terminado todo.
Ninguna relación permanece de la misma manera para toda la vida, pues ninguna persona permanece siendo el mismo toda la vida.  Todos vamos cambiando y evolucionando, y si frenas esa evolución en ti, la frenarás en la relación.  O quizás querías que la relación fuera igual siempre, y eso mismo fue lo que generó que se estancara.
Así es que comprende lo que realmente sucedió sin culpar a nadie, simplemente con consciencia para poder aprender y hacerlo diferente la próxima vez.
Fortalécete y reinvéntate en tu interior
Si realmente quieres evitarte que en el futuro te vuelvan a lastimar, aumenta tu autoestima, se honesto contigo mismo y con la relación, abre los ojos a las señales, aprende técnicas de comunicación para llegar a acuerdos, toma en cuenta los sentimientos de la otra persona, se auténtico y manda el mensaje que realmente quieres mandar, conoce al otro por quien realmente es más allá de la imagen, date valor a ti mismo dentro de la relación.
Si te das valor a ti mismo desde el principio en una relación, permanecerás en una relación positiva, y seguramente no saldrás lastimado.  Pero si desde el inicio de la relación estás al servicio del otro y te olvidas de ti mismo, aumentan las probabilidades de que salgas lastimado.
Descubre el aprendizaje 
Lo ideal es que cada relación que tengamos se convierta en un avance y crecimiento en el entendimiento de nosotros mismos, en discernir nuestras preferencias, en definirnos para entonces crear lo que deseamos para nuestro presente y futuro.
El pasado en realidad no existe, siempre es un maestro de quienes somos, nos da información muy valiosa de cómo percibimos la realidad.  Tu relación pasada quizás te enseñó aspectos muy valiosos de ti mismo y si los descubres, te será más fácil seguir adelante.
Enamórate de ti mismo
Quizás suene cursi o demasiado optimista, pero realmente la mejor manera de superar a tu ex, es enamorándote de ti mismo.  Si contigo estás completo dejas de necesitar de alguien más, y el estar en pareja se convierte en un compartir de tu felicidad, más no en un requisito para ser feliz.
Confía
Confía en la realidad de que si terminó es porque tenía que ser así, por más que para ti todo estuviera perfecto, si para la otra persona no era así, es porque había algo en la relación que no estaba funcionando.
Confía en ti mismo en cuanto a que eres capaz de volver a generar esos sentimientos dentro de ti.
Confía de nuevo en las personas que te rodean en cuanto a que no porque una te lastimó, significa que las demás harán lo mismo.  El que una persona te lastime significa que basabas tu felicidad en ella, y si fue así, entonces es momento de reubicar en qué basas tu realidad.
Los demás sólo tienen el poder de lastimarte si tú lo permites, si tú les entregas ese poder.  Realmente no deberíamos de tener miedo a salir lastimados, pues eso depende de nosotros mismos, no de los demás.
Identifica lo que se llevó
Ubica qué es lo que tú sientes que perdiste junto con esa persona, qué sentimientos o cualidades en tu interior sientes que se llevó, puede ser tu confianza o amor, lo que tú sientas que se llevó, solamente ubícalo.
Identifica lo que te dejó
Lo que se llevó es una ilusión, pero lo que te dejó no. Es imposible agradecer algo que no hayas recibido, así es que enlista todo eso que agradeces de esa relación.
Deja de querer recrear el mismo enamoramiento
A veces pensamos que nos enamoramos de nuestro ex porque tenía ciertas cualidades físicas o de personalidad, y creemos que solamente de esa manera nos podremos volver a enamorar, o que el enamoramiento siempre lleva una secuencia dentro de nosotros.  Eso no es así, cada vez es diferente, y si sigues aferrado a encontrar lo mismo de antes, tan sólo te frustrarás.
Avanza
La mejor manera de avanzar es simplemente actuando, moviéndote, accionándote.  Si ya lo estás haciendo y sientes que no te ha dado resultados, observa lo que sí has estado recibiendo, quizás no es tu expectativa, quizás no es lo que esperas, pero seguramente sí estás avanzando, reconócete por eso.
Aclaro, avanzar no es tener una nueva relación o volverte a enamorar, avanzar es sentirte libre y tranquilo contigo mismo, y entonces en el momento que menos lo esperes, llegará la persona que resuene con tu energía."

Tomado de desansiedad