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viernes, 14 de octubre de 2016

ÚLTIMAS CONFESIONES... Aunque la quieras...

Si no eres capaz de aceptar lo que otra persona desea o quiere, déjala libre lejos de ti, porque la harás infeliz aunque la quieras.

Lo que otra persona decida no depende de ti. Nunca fuerces nada.

Siembra semillas, pero no intentes estirar el árbol porque no crecerá.
Tus verdades no son únicas e universales. Tan solo son tu punto de vista. 


Nunca es bueno forzar nada. Al no intentar forzarlo, te liberas, y te das cuenta mucho más rápido cuándo algo no funciona, cuándo no va a ser. De esta manera, dejas abierta de par en par una puerta para que entre otra persona. Y, además, te quedas mucho más tranquila cuando te das cuenta de que alguien no quiere seguir en tu vida.

Lo que ella me provoca es inseguridad, intranquilidad, porque no tengo ni idea de lo que quiere, de lo que va a hacer y a la vez no sé qué quiero ni qué voy a hacer.
Y por otro lado yo creo que a ella le provoco lo mismo porque la quiero pero a la vez no quiero estar cerca de ella.

El precio de lo profundo, de la verdad, de lo que muchas veces no deseas oír... Es caro...
No soy de medias tintas. Por eso muchas veces acabo manchada de negro, de rojo y azul en una algarabía de color indescriptible.
Y así afronto el cambio: manchada, distinta, nueva, siendo otra persona absolutamente diferente.


No soy un para siempre. No puedo serlo. Necesito todo el tiempo cambiar. Necesito ir de aquí para allá y no puedo ser estática. Necesito ser libre. Y lo que quiero no me permite estar quieta. No puedo ser libre si no cambio.

Decidí seguirla porque no quería llevarme mal con ella, porque todavía la quiero muchísimo, porque ha habido momentos muy importantes en mi vida en los que ella estuvo.
Pero me doy cuenta que cada vez que la veo con esa gente que tanto daño le hacía, que tanto daño me hicieron, una daga se me clava en el estómago. Y no solo eso: a veces ella también publica cosas que me hacen daño, que me hieren, porque intuyo por qué lo publica. Entonces mi estómago se resiente, me grita que deje de mirarla, que deje de seguirla, que la borre. Que no es para mí, que ya vendrá alguien mejor, que dejes ese espacio abierto de par en par para esa nueva persona. Que te olvides de ella, que te esfuerces en que esa persona entre, porque ella te hizo daño. Mucho daño.
 

QUEMANDO ETAPAS

viernes, 23 de septiembre de 2016

Todos somos “Brangelina”

En primer lugar, quiero decir que el texto que a continuación expongo no lo he escrito yo, sino alguien del maravilloso blog de Lo que me encantaría decirte. Este artículo me ha encantado y por eso lo pego aquí, para releerlo miles de veces. Espero que a vosotros también os guste.

"Se acabó.

Hoy los medios de comunicación echan humo con el divorcio de Angelina Jolie y Brad Pitt. Aprovechando éste suceso quiero abrir los ojos sobre la estabilidad, las relaciones y el amor propio.

Si bien dice la prensa rosa que la ruptura se debe a “diferencias irreconciliables”, también se tiene el punto de mira en Brad por su abuso de sustancias. Éste consumo provocaba que tuviera conductas agresivas que, obviamente, Angelina veía perjudicial para sus hijos e incluso para ella. Pero yo no quiero entrar en que sean ciertos o no esas especulaciones.
Vamos a extrapolar este ejemplo, que nos ha dado Angelina, a nosotros:
Es cierto que cada relación es un mundo, pero todas, al fin y al cabo, tienen un denominador común. Seguimos arrastrando costumbres ambiguas que están enmascaradas bajo las frases “estamos pasando por una mala época de la que seguro que saldremos”, “hay pequeñas diferencias que puliremos”, “le perdono (o me perdona) porque nos queremos”… y un largo repertorio. No hay que aguantar “carros y carretas” en una relación. No. Una relación no está para aguantarla, está para sentirse pleno y feliz junto a una persona. No digo que no haya dificultades de vez en cuando, pero, ¡ojo!, según qué tipo de dificultades. Una cosa es que, digamos, no lleguéis a fin de mes, o no tengáis tiempo para vosotros por vuestros respectivos trabajos… Ese tipo de dificultades que no dependen del todo de vosotros. Pero las dificultades del tipo celos, ira, abusos, maltratos, desprecios, infidelidades… Son las que debemos evitar, y si nos encontramos metidos en el hoyo, salir de él. Con o sin ayuda, pero hay que dar el paso como lo ha hecho nuestra querida Angelina.
Puede que tu pareja sea un Brad Pitt, guapo, triunfador, exitoso, trabajador, encantador, atento, cariñoso (aplicad estas descripciones en chicas si es vuestro caso), pero si os afectan esas dificultades directamente recibidas por vuestra pareja, tomad ejemplo de Angelina. Podría no haber dado el paso por los medios de comunicación, por sus familias, su fortuna o por no ser el centro de atención durante varios días; sin embargo, ha pensado en ella y en sus hijos. Ha luchado por su bienestar y su felicidad y a la mierda todo lo demás.
Todas y todos llevamos dentro una Angelina Jolie, unos más desarrollado que lo sacan cuando saben que esa persona no les conviene, y otras que sin embargo deben dedicarse más a fomentar esa faceta de amor propio que dejan a un lado cuando están con la persona equivocada.
Debemos decir NO a esas relaciones que nos restan más de lo que nos dan, que nos hace cuestionar si merece la pena o no, que nos da más penas que alegrías, decir NO a las relaciones agobiantes, enfermizas, que nos denigran en vez de ayudarnos a crecer como personas, decir NO a esas relaciones en las que se ha perdido el respeto y por supuesto aquellas que hay maltrato de por medio ya sea físico o psicológico.
Tenemos que decir a nuestra felicidad aunque no sea con esa persona. Decir a nosotros mismos,  a nuestro bienestar y, ¿por qué no? hay que ser egoísta con ello, pensar en ti y en nadie más.

Quizá muchas de nosotras nos hayamos alegrado por ésta ruptura (entre ellas me incluyo), pero desde luego me quedo con Brad Pitt en cada uno de sus personajes cinematográficos y no con “el Brad Pitt” actual, casero y mortal."

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Pero no lo hagas...

A veces pienso que no veo el momento de sentir con alguien lo que llegué a sentir contigo.
A veces pienso en mi miedo, en qué hubiera pasado si no hubiese tenido tanto...
Me gustaba que me abrazaras. Ojalá vuelvas al lugar donde nos encontramos por primera vez... Pero no lo hagas. 

martes, 20 de septiembre de 2016

CRÉEME QUE LO SÉ

Hay días en los que de verdad te sentirás una mierda, que recordarás a esa persona y todos vuestros momentos buenos. Hay días en los que te dirás que es mejor pasar página, y estarás bien y feliz.
Pero tienes que avanzar, siempre hacia delante. No puedes volver atrás. Esa persona que fue ya ni siquiera existe.
Y lo sé, créeme que lo sé. Sé que le echas de menos, que cuando intentásteis volver, ese último día fue genial, pero se acabó pequeña. Tú deseas con todas tus ganas otro destino, y quizás ella no cabe ahí, porque su camino no va a la vez ni paralelo al tuyo.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Recuerdos

A veces echo de menos tu humor absurdo. Eras muy tonta y me gustaba que me hicieras tanto reír xD.

viernes, 26 de agosto de 2016

"A todas las mujeres que tienen que aprender a volver a amar"

En primer lugar, quiero decir que el texto que a continuación expongo no lo he escrito yo, sino de una de las chicas de Weloversize (una página increíble que tenéis que visitar). Este artículo me ha encantado y por eso lo pego aquí, para releerlo miles de veces. Espero que a vosotros también os guste.

"Un día te levantas, miras el calendario que tienes encima del aparador y caes en la cuenta de que ya han pasado casi dos años desde que ÉL se fuera. No se fue con otra, ni a otro país, ni a por otro trabajo. Se fue de la vida.
Te incorporas, pones la cabeza acomodada entre las almohadas y notas lo grande que te queda la cama. Es en ese momento en el que empiezan a pasar por tu mente imágenes de personas que se han paseado por esa habitación vacía durante ese tiempo. Personas que, como la habitación, están vacías. O quizás, lo vacío es tu corazón.

Miras detenidamente al techo como si fuera un cielo blanco que te encarcela y comienzas a debatir con tu luz interna: ¿qué está pasando? ¿se agotó la capacidad de amar? ¿ya todo es vacío y silencio? Te acuerdas de momentos en los que parecía que la ilusión por alguien se despertaba hasta que se desvanecía otra vez. Piensas en lo que podría haber sido tu vida con ÉL si no se hubiera ido y lo tanto que dista de lo que has tenido que soportar con ciertas personas por tal de conseguir algo de calor en las noches de pleno invierno imaginario.
Decides salir de la cama y ponerte un café con sonrisa de agobio y magdalenas.
Una vez sentada y dando vueltas a tu café cargado con la cuchara, piensas que ya nadie vendrá con los valores que tú buscas y que tenía ÉL. Aparecieron “los más bajos que”, “los más altos que”, “el no tan dicharachero como” y “el no tiene tanta iniciativa como”. Y después de ese “que” y ese “como” siempre aparece ÉL. También comienzan a aparecer los que te utilizan en ese mundo en el que usa la definición de libertad olvidándose del respeto y los valores. Por mucho que quieras, ese mundo nunca lo entenderás ni entrarás en él por mucho que te tienten ¿No hay valores o los tuyos han cambiado? Largas vueltas a esta pregunta. Vueltas como las de tu cuchara en el café casi a punto de rebosar.
Te acercas la taza a los labios y  llegas finalmente a la conclusión de que no puedes ya estar comparando nada con ÉL ni aguantando palos  de personas que no definen el amor como tú. No es cuestión de incapacidad, es cuestión de ganas por volver a empezar el largo ciclo del alma. ¿Y eso qué quiere decir? ¿Qué me están empezando de nuevo las ganas de amar?

Se te termina el café y te metes a la ducha para salir a pasear y seguir deliberando sobre esa angustia que te está persiguiendo y que no sabes controlar.
El agua de la ducha parece que te limpia las ideas y vas viendo más claro que la distancia que separa el “echo de menos amarle” al “echo de menos amar a alguien” es cada vez más grande y que tú te encuentras en el kilómetro de la segunda afirmación de añoranza. Y ahí está. Ahí llega el nudo en el estómago. Ese nudo que no te deja digerir adecuadamente los sentimientos porque crees que tú ya no tienes derecho a volver a amar a nadie. Uf. Este nudo duele. Mucho. Sales de la ducha y te secas.
Respiras hondo mientras te vistes, te peinas y retocas esa cara que se refleja en el  espejo y que ya tiene color. Nada queda de la palidez de hace dos años. Nada queda de esa mirada triste. Todo lo contrario. Pones máscara de pestañas para realzar  unos ojos que han cambiando. Ojos que sólo quieren ver vida y felicidad. Ojos llenos de ilusión por lo que vendrá. Otra vez notas los pinchazos en el estómago. Claro, ya lo entiendes, es la palabra ilusión. ¿Ves? Otra vez. Cuando dices o notas ilusión, tu estómago parece que no te lo permite. Te dice en forma de dolor ¿Tú por qué vas a volver  ilusionarte? Pues te lo voy a decir bien claro querido ego, tengo sólo 29 años y habrá que seguir enamorándose. No sólo de personas, habrá que seguir enamorándose de la vida que te queda por caminar.
Te cuelgas el bolso, abres la puerta y te vas pisando fuerte hacia la calle donde has decidido ir para observar las sensaciones de la brisa en tu cara de ilusión libre.
Mientras caminas, te das cuenta de una cosa: Amar, sí, muy bonito, pero esto… ¿Cómo se hacía? De nuevo, notas una extraña sensación: Cansancio. Te sientas y clavas la mirada en un árbol.
Vamos a ver, piensa mente loca ¡Piensa! Todo este tiempo has salido con tus amistades a cenar, a conciertos, a ver exposiciones, a asistir a obras de teatro y al cine pero ¿te has parado a pensar en si te interesa alguien? ¡Sí! Ya es hora de que te interese alguien del presente y no del pasado por mucho que tengan que convivir irremediablemente.
De nuevo has aprendido a levantarte todas las mañanas sin llorar, has cambiado tu casa, has cambiado tu trabajo, has cambiado tu ropa porque te ha dado por comer y la talla tristeza ya no te vale, has cambiado hasta tu círculo de amigos haciéndolo más grande, has cambiado tus hobbies y… ¿no te da por cambiar de una maldita vez tu visión sobre las relaciones?
¡Déjate ya de personas vacías y comienza a amar! Pero a amar de verdad porque ¿sabes una cosa? Llega un día en el que te levantas, miras el calendario y te das cuenta de que tienes ganas de volver a amar.



¿Y ese chico qué mira? Pues parece interesante…
A todas las mujeres que tienen que aprender a volver a amar. Con todo mi cariño."

 Tomado de Weloversize.

lunes, 15 de agosto de 2016

P.D.: Te quiero - Holly y su madre


-Odiabas a Jerry porque te recordaba a papá.
-Un poco.
-¿Sabes qué es lo peor para un padre, además de perder un hijo? Ver que tu hijo va a llevar la misma vida que tú y no poder evitarlo. Te sientes tan impotente... Te hace estar enfadada... y yo lo he estado, durante mucho tiempo.

¿Cómo dejar en el pasado a tu ex?

"Deja de esforzarte por olvidar
Olvidar es para las personas con problemas de memoria (amnesia).  Como probablemente tú no tienes ese problema, deja de esperar que olvidarás a tu ex.  Tu ex fue real, lo que viviste con esa persona fue real, y no se trata de que lo olvides, se trata de que agradezcas que existió, tomes lo que recibiste, te fortalezcas, y tomes fuerzas para estar contigo mismo y poder estar con alguien más.
Entiende lo que realmente sucedió
Si terminas una relación y te toma por sorpresa, es porque realmente no quisiste ver la realidad a tiempo, pasaste por alto los pequeños avisos o señales de lo que estaba pasando, preferiste seguir creyendo en la ilusión, dejando de ver al otro, dejando de ver la relación.
Probablemente la otra persona hizo lo mismo, pretendiendo que todo estaba bien, actuando como si nada, dejando de escuchar las señales dentro de ella que le decían que el ciclo estaba estancado, hasta que con la acumulación, explotó y dio por terminado todo.
Ninguna relación permanece de la misma manera para toda la vida, pues ninguna persona permanece siendo el mismo toda la vida.  Todos vamos cambiando y evolucionando, y si frenas esa evolución en ti, la frenarás en la relación.  O quizás querías que la relación fuera igual siempre, y eso mismo fue lo que generó que se estancara.
Así es que comprende lo que realmente sucedió sin culpar a nadie, simplemente con consciencia para poder aprender y hacerlo diferente la próxima vez.
Fortalécete y reinvéntate en tu interior
Si realmente quieres evitarte que en el futuro te vuelvan a lastimar, aumenta tu autoestima, se honesto contigo mismo y con la relación, abre los ojos a las señales, aprende técnicas de comunicación para llegar a acuerdos, toma en cuenta los sentimientos de la otra persona, se auténtico y manda el mensaje que realmente quieres mandar, conoce al otro por quien realmente es más allá de la imagen, date valor a ti mismo dentro de la relación.
Si te das valor a ti mismo desde el principio en una relación, permanecerás en una relación positiva, y seguramente no saldrás lastimado.  Pero si desde el inicio de la relación estás al servicio del otro y te olvidas de ti mismo, aumentan las probabilidades de que salgas lastimado.
Descubre el aprendizaje 
Lo ideal es que cada relación que tengamos se convierta en un avance y crecimiento en el entendimiento de nosotros mismos, en discernir nuestras preferencias, en definirnos para entonces crear lo que deseamos para nuestro presente y futuro.
El pasado en realidad no existe, siempre es un maestro de quienes somos, nos da información muy valiosa de cómo percibimos la realidad.  Tu relación pasada quizás te enseñó aspectos muy valiosos de ti mismo y si los descubres, te será más fácil seguir adelante.
Enamórate de ti mismo
Quizás suene cursi o demasiado optimista, pero realmente la mejor manera de superar a tu ex, es enamorándote de ti mismo.  Si contigo estás completo dejas de necesitar de alguien más, y el estar en pareja se convierte en un compartir de tu felicidad, más no en un requisito para ser feliz.
Confía
Confía en la realidad de que si terminó es porque tenía que ser así, por más que para ti todo estuviera perfecto, si para la otra persona no era así, es porque había algo en la relación que no estaba funcionando.
Confía en ti mismo en cuanto a que eres capaz de volver a generar esos sentimientos dentro de ti.
Confía de nuevo en las personas que te rodean en cuanto a que no porque una te lastimó, significa que las demás harán lo mismo.  El que una persona te lastime significa que basabas tu felicidad en ella, y si fue así, entonces es momento de reubicar en qué basas tu realidad.
Los demás sólo tienen el poder de lastimarte si tú lo permites, si tú les entregas ese poder.  Realmente no deberíamos de tener miedo a salir lastimados, pues eso depende de nosotros mismos, no de los demás.
Identifica lo que se llevó
Ubica qué es lo que tú sientes que perdiste junto con esa persona, qué sentimientos o cualidades en tu interior sientes que se llevó, puede ser tu confianza o amor, lo que tú sientas que se llevó, solamente ubícalo.
Identifica lo que te dejó
Lo que se llevó es una ilusión, pero lo que te dejó no. Es imposible agradecer algo que no hayas recibido, así es que enlista todo eso que agradeces de esa relación.
Deja de querer recrear el mismo enamoramiento
A veces pensamos que nos enamoramos de nuestro ex porque tenía ciertas cualidades físicas o de personalidad, y creemos que solamente de esa manera nos podremos volver a enamorar, o que el enamoramiento siempre lleva una secuencia dentro de nosotros.  Eso no es así, cada vez es diferente, y si sigues aferrado a encontrar lo mismo de antes, tan sólo te frustrarás.
Avanza
La mejor manera de avanzar es simplemente actuando, moviéndote, accionándote.  Si ya lo estás haciendo y sientes que no te ha dado resultados, observa lo que sí has estado recibiendo, quizás no es tu expectativa, quizás no es lo que esperas, pero seguramente sí estás avanzando, reconócete por eso.
Aclaro, avanzar no es tener una nueva relación o volverte a enamorar, avanzar es sentirte libre y tranquilo contigo mismo, y entonces en el momento que menos lo esperes, llegará la persona que resuene con tu energía."

Tomado de desansiedad

Chick-list

Recientemente he descubierto el Chick-list, que es el nombre que se le da a la Ficción Postfeminista.
Estas novelas atraen por su frescura y su forma de afrontar ciertos temas tabú."Chick-lit dice ser un género que representa la vida de las mujeres, sus esperanzas, temores, sueños y valores.

P.D.: TE QUIERO es una película que me ha encantado y es de este género. 


Ser capaz de pasar tiempo agradable contigo mismo

A veces quería estar demasiado en lo que te gustaba, porque yo quería entenderlo, quería que pasásemos tiempo juntas y que nos diviertiéramos, y lo que conseguí fue obligarme a hacer cosas que no me gustaban tanto. Nos perdimos viajar, ir más a la playa y al campo. Nos perdimos abrazos, besos, ir de la mano... nos perdimos cien cosas porque yo quería estar demasiado contigo, pegada a ti. Y eso nunca es bueno.

Lo que conseguí fue estresarnos. Pasábamos demasiado tiempo en tu casa, con tus padres, tu hermana, con mis compañeras de piso y hasta con mis amigas, pero ¿cuánto tiempo pasábamos juntas de verdad en intimidad, solo nosotras? Nunca lo hacíamos.

>>Si no eres capaz de pasar tiempo contigo mismo, tú solo y darte placer (y no me refiero al sexo, me refiero a amarte a ti mismo y darte caprichitos), nunca podrás dárselo plenamente a la otra persona, porque siempre habrá algo o alguien (una molestia) que lo interfiera. Y tu vida es esta, ya ha empezado.


domingo, 7 de agosto de 2016

Te echo de menos

Hoy es uno de esos días en los que te echo de menos. Echo de menos contarte todo, que me cuentes todo. Echo de menos tus consejos. Echo de menos tu comprensión y empatía. Echo de menos tus abrazos, quedar juntas, ir a comprar ropa contigo y hablar de nuestras cosas.

Hoy es un día en el que vuelvo a llorarte, de esos en los que me doy cuenta de todo lo que he perdido. Y sí, lo he perdido, porque he decidido superarte, he decidido dejarte atrás. Y eso me duele, me mata por dentro. Éramos tanto y ahora somos tan poco...

Pero no quiero que vuelvas a por mí. No sé si quiero que nos encontremos de nuevo. Solo sé que te echo de menos. Y es que a veces oígo tu voz en mi cabeza. Es una voz cariñosa, que me da la razón a veces y me dice que no pasa nada, que está bien. Y sé que no eres tú, que solo soy yo reproduciendo lo que tantas veces me decías. Y las lágrimas discurren por mi rostro, porque te echo de menos, porque yo te amaba, te quería, te necesitaba. Y ya no estás.

A veces desearía encontrarte de nuevo, verte una vez más. Pero ni siquiera sé qué haría. Ya no pertenecemos al mismo mundo y nada es igual que antes, que aquellos primeros meses, que aquel primer año... Nada es igual porque un día todo se truncó. Un día todo cambió porque los problemas se hicieron más grandes. Dejaron de ser el simple y tonto "no sé cómo decírselo a mis padres" para pasar a ser todo lo horrible que en tu familia estaba aconteciendo...

sábado, 6 de agosto de 2016

Cuando dejas, te dejan... renaces

Hoy he soñado que tenías una nueva foto de perfil, que por fin habías decidido quitar esa en la que todavía aparezco yo, que habías decidido pasar página definitivamente. Y me alegré hasta que me adentré en la foto y pude ver lo que hiciste ese día.

Estabas en una playa de Mallorca, con tu familia. Era una playa nudista y, tanto tú como tu hermana, ibais sin la parte de arriba del bikini. Os lo pasabais genial y os hacíais fotos. Te bañabas en el mar y me daba tantísimo coraje… ¿Por qué hacías cosas que nunca te atreviste a hacer conmigo? ¿Por qué eras capaz de bañarte en la zona profunda si a ti te daban miedo las criaturas del océano? 

Entonces me di cuenta de que esa no eras tú, que te estaba idealizando.

***

Muchas veces siento coraje porque sé que estás haciendo cosas nuevas que nunca vas a hacer conmigo, que probablemente te vuelvas una persona más fuerte después de todo lo que te sucede, y que, sin embargo, yo no estaré ahí para observar tus logros. Pero lo que sí es cierto, es que no puedo arrepentirme de mi decisión, porque siempre habrá cosas de tu personalidad que quedarán intactas, porque son inherentes en ti. Y no es que sean malas, solo es que chocan mucho con otras partes inherentes de mí. Por eso lo dejamos, porque buscábamos cosas distintas, porque a veces dejábamos de hacer cosas que nos gustaban para satisfacer a la otra. ¿Cuántas veces no me dijiste que jugáramos al baloncesto y yo te dije que no?

Creo que otro fallo que tuvimos fue que todo lo quisimos hacer con nosotras mismas, sin buscar a nadie más, pero, a veces, necesitas encontrar a personas que satisfagan los gustos con los que con tu pareja no puedes compartir.

***

Y yo te dejé marchar, y tú me dejaste marchar a mí. Ocuparon tu lugar en mi corazón. Espero que también ocuparan mi lugar en el tuyo. No quiero corazones vacíos. 
Modificado de Compartiendo Macarrones.

Cuando dejas a alguien con quien has estado mucho tiempo, sientes que renaces, pero renaces de una forma amarga. Hay muchos espacios que se quedan huecos y tienes que aprender a ocuparlos con otras cosas o personas. Así redescubres hobbies que dejaste atrás, sin darte cuenta, por esa persona especial. Te apoyas más en tus amigos y haces que esas relaciones se vuelvan más sólidas. Al menos, esto me sucedió a mí.

Y bueno, creo que eso es todo.

Consulta este artículo si te interesa: Idealizar a los demás.

viernes, 5 de agosto de 2016

Caminos distintos...

Hay ratos en los que no puedo negarme echarte de menos. Me acuerdo de ti, de nuestros momentos, de nuestros sueños en común. 

 Muchas veces rememoro cuando nos tumbábamos en tu sofá, una sobre la otra, y nos abrazábamos. O cuando me preparabas el desayuno por la mañana y te abrazaba por la noche después de un día largo. Me encantaba ir al cine contigo y hacer preguntas sobre todo. Me enseñaste un mundo distinto, nuevo, fuera de mi zona de confort, y me hiciste comprender otra forma distinta de ser, que me gustó más que la mía y me la quedé. Me acuerdo de los errores tontos que cometimos, al ser amantes inexpertas, de nuestras cenas románticas...Y es absurdo, pero ahora me río de lo tonta que fui tantas veces por ponerme nerviosa. Fue divertido en realidad, lo reconozco.  

¿Sabes? Creo que siempre vas a estar en algún lugar muy especial dentro de mí. Fuiste mi primera vez en muchos sentidos.Y es, quizás, por eso, por lo que me arrepiento tanto de haberte hecho daño. Sin embargo, había cosas que no se sostenían ya por sí solas, y nos estábamos destruyendo. En estos casos, siempre es mejor cortar. Eso es algo que he aprendido contigo. No nos hacíamos felices. Ni tú a mí, ni yo a ti. 

Aún te sigo queriendo. No sé si alguna vez dejaré de hacerlo, pero tenemos que cumplir sueños y… ni tú puedes hacerlo por mí, ni yo por ti. 

Aquella ciudad no era mi destino y yo me sentía atrapada. Dejarlo ha hecho que vuelva a sentir pasión, pasión por una vida que estaba enterrando, sin darme cuenta, a tu lado. Vuelvo a luchar por lo que quiero. Y no te lo niego, me da rabia haberte dejado atrás, que no puedas acompañarme… Pero tu camino va ya en otra dirección del mío. No sé si volverán a cruzarse alguna vez, no sé si nos volveremos a ver. No sé si volveremos a ser algo más que nada. Pero quiero que, por encima de todo, seas feliz. Te lo mereces. Quiero que cumplas todos tus sueños, que vueles, que te liberes y que arrolles con tu increíble personalidad. Porque sí, la tienes. Eres perfecta y preciosa tal como eres.
Y yo, ya sabes, haré lo mismo. ¡Hasta la vista!

miércoles, 3 de agosto de 2016

Es por algo

Recuerda que, si cortásteis es por algo. Recuerda que quizás sea porque aún no has conocido a la persona indicada.

martes, 2 de agosto de 2016

SUPERAR UNA RUPTURA

1. Cambiar el foco de tu vida hacia las cosas que te apasionan, tus sueños y tus objetivos.
2. Leer este artículo.

A veces, intentar no perder recuerdos, es sinónimo de vivir en el pasado. "Esto es masoquismo puro y duro".
Con este libro, "sabrás cómo dejar de sufrir por alguien especial, desinteresándote de ella y seguir con tu vida".

lunes, 1 de agosto de 2016

Tú haces lo mismo

No puedes echarle en cara que te olvide. Ni siquiera está permitido sentir frustración por ello, ya que, al fin y al cabo, preciosa, tú haces lo mismo por ella.

viernes, 29 de julio de 2016

EL AMOR (Vídeos para ver cuando te acaban de romper el corazón)

Opinión sobre el amor 


Cuando te enamoras por segunda, tercera, cuarta... vez 


¿Por qué no volvemos? 


El apego, el enamoramiento, el amor, el querer...


¿Cómo superar una ruptura?


De nuevo, en este lugar.

Y vuelvo aquí, a este lugar donde solo yo estoy en mi corazón. Pero es distinto de aquella primera vez. No me siento mal ni culpable. Hay calma.
Me siento bien. Siento que todo sigue, que no se acaba. Al contrario, se llena de vida. Y sé que tú ahora estás lejos y que tomamos caminos distintos. Y sé que pisaré los lugares que alguna vez visitamos y te echaré de menos. Pero no pasa nada. Eso es lo que suele pasar.
Puedo seguir sin ti. Y sé que seré más feliz, porque nunca más volveré a esconderme. Nunca más dejaré que nadie me haga sentir inferior por mis elecciones.
Y me siento bien, llena de vida, en paz.
Estoy deseando que llegue octubre y pisar fuerte. No voy a parar de luchar.