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sábado, 15 de octubre de 2016

Lo que eres ❤

Me gustaría que esta fuese la última entrada en la que analizo un sentimiento (pasado) o me doy un consejo (para el futuro).

Este blog lo inicié hace 3 años con el propósito de desahogarme, de organizar mis emociones y crecer. Pero me gustaría dejar de usarlo, me gustaría ser capaz de ser más independiente emocional -para seguir creciendo-, pero sin necesitar una libreta o este sitio web para ese fin. Y, por supuesto, sin necesitar a alguien como "libreta", pues nadie mejor que yo puede saber lo que siento. Quiero vivir más intensamente. Quiero vivirlo al 100%, ofrecer toda mi energía para este momento presente. ¿Sabes que al escribir esto te estás perdiendo el cielo, las nubes, el Sol y a tu familia ahí fuera de tu habitación? Si estás tan pendiente de esto, no vas a ver cuando el chico que te gusta te sonría xDD.

Mi último consejo es: vive y deja vivir. Disfruta del camino y lucha, trabaja mucho por lo que realmente deseas. Ámate, ama lo que haces, lo que eres y lo que quieres llegar a ser. Y así, según me dijo un pajarito, llegarás muy lejos :).


"Tus hábitos definen lo que haces todos los días, y lo que haces todos los días define lo que eres."

viernes, 14 de octubre de 2016

ÚLTIMAS CONFESIONES... Aunque la quieras...

Si no eres capaz de aceptar lo que otra persona desea o quiere, déjala libre lejos de ti, porque la harás infeliz aunque la quieras.

Lo que otra persona decida no depende de ti. Nunca fuerces nada.

Siembra semillas, pero no intentes estirar el árbol porque no crecerá.
Tus verdades no son únicas e universales. Tan solo son tu punto de vista. 


Nunca es bueno forzar nada. Al no intentar forzarlo, te liberas, y te das cuenta mucho más rápido cuándo algo no funciona, cuándo no va a ser. De esta manera, dejas abierta de par en par una puerta para que entre otra persona. Y, además, te quedas mucho más tranquila cuando te das cuenta de que alguien no quiere seguir en tu vida.

Lo que ella me provoca es inseguridad, intranquilidad, porque no tengo ni idea de lo que quiere, de lo que va a hacer y a la vez no sé qué quiero ni qué voy a hacer.
Y por otro lado yo creo que a ella le provoco lo mismo porque la quiero pero a la vez no quiero estar cerca de ella.

El precio de lo profundo, de la verdad, de lo que muchas veces no deseas oír... Es caro...
No soy de medias tintas. Por eso muchas veces acabo manchada de negro, de rojo y azul en una algarabía de color indescriptible.
Y así afronto el cambio: manchada, distinta, nueva, siendo otra persona absolutamente diferente.


No soy un para siempre. No puedo serlo. Necesito todo el tiempo cambiar. Necesito ir de aquí para allá y no puedo ser estática. Necesito ser libre. Y lo que quiero no me permite estar quieta. No puedo ser libre si no cambio.

Decidí seguirla porque no quería llevarme mal con ella, porque todavía la quiero muchísimo, porque ha habido momentos muy importantes en mi vida en los que ella estuvo.
Pero me doy cuenta que cada vez que la veo con esa gente que tanto daño le hacía, que tanto daño me hicieron, una daga se me clava en el estómago. Y no solo eso: a veces ella también publica cosas que me hacen daño, que me hieren, porque intuyo por qué lo publica. Entonces mi estómago se resiente, me grita que deje de mirarla, que deje de seguirla, que la borre. Que no es para mí, que ya vendrá alguien mejor, que dejes ese espacio abierto de par en par para esa nueva persona. Que te olvides de ella, que te esfuerces en que esa persona entre, porque ella te hizo daño. Mucho daño.
 

QUEMANDO ETAPAS

domingo, 9 de octubre de 2016

Despacio, intrusivo...

Se acabó. Me niego a estar mal nunca más y volver atrás porque hay algo increíble que me está pasando. Y es que me gusta alguien.


lunes, 26 de septiembre de 2016

DEPRESIÓN


"Hace ya bastantes meses, que estuve realmente sola, fui capaz de ser feliz por mí misma [sin depender de ]nadie. [...] Yo no me voy a hundir en la miseria porque mi relación no funcione"

viernes, 23 de septiembre de 2016

Todos somos “Brangelina”

En primer lugar, quiero decir que el texto que a continuación expongo no lo he escrito yo, sino alguien del maravilloso blog de Lo que me encantaría decirte. Este artículo me ha encantado y por eso lo pego aquí, para releerlo miles de veces. Espero que a vosotros también os guste.

"Se acabó.

Hoy los medios de comunicación echan humo con el divorcio de Angelina Jolie y Brad Pitt. Aprovechando éste suceso quiero abrir los ojos sobre la estabilidad, las relaciones y el amor propio.

Si bien dice la prensa rosa que la ruptura se debe a “diferencias irreconciliables”, también se tiene el punto de mira en Brad por su abuso de sustancias. Éste consumo provocaba que tuviera conductas agresivas que, obviamente, Angelina veía perjudicial para sus hijos e incluso para ella. Pero yo no quiero entrar en que sean ciertos o no esas especulaciones.
Vamos a extrapolar este ejemplo, que nos ha dado Angelina, a nosotros:
Es cierto que cada relación es un mundo, pero todas, al fin y al cabo, tienen un denominador común. Seguimos arrastrando costumbres ambiguas que están enmascaradas bajo las frases “estamos pasando por una mala época de la que seguro que saldremos”, “hay pequeñas diferencias que puliremos”, “le perdono (o me perdona) porque nos queremos”… y un largo repertorio. No hay que aguantar “carros y carretas” en una relación. No. Una relación no está para aguantarla, está para sentirse pleno y feliz junto a una persona. No digo que no haya dificultades de vez en cuando, pero, ¡ojo!, según qué tipo de dificultades. Una cosa es que, digamos, no lleguéis a fin de mes, o no tengáis tiempo para vosotros por vuestros respectivos trabajos… Ese tipo de dificultades que no dependen del todo de vosotros. Pero las dificultades del tipo celos, ira, abusos, maltratos, desprecios, infidelidades… Son las que debemos evitar, y si nos encontramos metidos en el hoyo, salir de él. Con o sin ayuda, pero hay que dar el paso como lo ha hecho nuestra querida Angelina.
Puede que tu pareja sea un Brad Pitt, guapo, triunfador, exitoso, trabajador, encantador, atento, cariñoso (aplicad estas descripciones en chicas si es vuestro caso), pero si os afectan esas dificultades directamente recibidas por vuestra pareja, tomad ejemplo de Angelina. Podría no haber dado el paso por los medios de comunicación, por sus familias, su fortuna o por no ser el centro de atención durante varios días; sin embargo, ha pensado en ella y en sus hijos. Ha luchado por su bienestar y su felicidad y a la mierda todo lo demás.
Todas y todos llevamos dentro una Angelina Jolie, unos más desarrollado que lo sacan cuando saben que esa persona no les conviene, y otras que sin embargo deben dedicarse más a fomentar esa faceta de amor propio que dejan a un lado cuando están con la persona equivocada.
Debemos decir NO a esas relaciones que nos restan más de lo que nos dan, que nos hace cuestionar si merece la pena o no, que nos da más penas que alegrías, decir NO a las relaciones agobiantes, enfermizas, que nos denigran en vez de ayudarnos a crecer como personas, decir NO a esas relaciones en las que se ha perdido el respeto y por supuesto aquellas que hay maltrato de por medio ya sea físico o psicológico.
Tenemos que decir a nuestra felicidad aunque no sea con esa persona. Decir a nosotros mismos,  a nuestro bienestar y, ¿por qué no? hay que ser egoísta con ello, pensar en ti y en nadie más.

Quizá muchas de nosotras nos hayamos alegrado por ésta ruptura (entre ellas me incluyo), pero desde luego me quedo con Brad Pitt en cada uno de sus personajes cinematográficos y no con “el Brad Pitt” actual, casero y mortal."

martes, 20 de septiembre de 2016

CRÉEME QUE LO SÉ

Hay días en los que de verdad te sentirás una mierda, que recordarás a esa persona y todos vuestros momentos buenos. Hay días en los que te dirás que es mejor pasar página, y estarás bien y feliz.
Pero tienes que avanzar, siempre hacia delante. No puedes volver atrás. Esa persona que fue ya ni siquiera existe.
Y lo sé, créeme que lo sé. Sé que le echas de menos, que cuando intentásteis volver, ese último día fue genial, pero se acabó pequeña. Tú deseas con todas tus ganas otro destino, y quizás ella no cabe ahí, porque su camino no va a la vez ni paralelo al tuyo.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Recuerdos

A veces echo de menos tu humor absurdo. Eras muy tonta y me gustaba que me hicieras tanto reír xD.

domingo, 28 de agosto de 2016

Miedos y errores

Todas las personas tienen algo que aportar, y todas las personas tienen miedos.
Nadie es completamente asetivo y tampoco nadie es completamente valiente.
Aprender a amar tus miedos y errores, te hace sentir vivo, y también te ayuda a aceptar y amar los miedos de otros.

viernes, 26 de agosto de 2016

Orgullo de ser yo

Nunca tengas miedo de ser quien eres, pues al reconocerte a ti misma con tus defectos y virtudes, y amarlos a todos, nunca tendrás miedo de hablar sobre ellos a cualquier persona, y te reconocerán como una persona fuerte. De este modo, no te importará lo que digan de ti, porque te dará igual, sabes quién eres y lo que quieres. Y eso es increíble.


jueves, 25 de agosto de 2016

Comprender, consolar y entender

Hace un tiempo escribía una entrada en la que me cuestionaba sobre los significados de aceptar y entender, pero ahora añado uno más: consolar.

Pienso que en aquel momento me faltó analizar el consuelo.

¿Qué significa consolar?
Según el diccionario: aliviar la pena o aflicción de una persona. Sus sinónimos son: confortar, calmar, tranquilizar, alentar, animar, aliviar.

Es fácil ententer unos hechos, es decir, comprenderlos. Quizás sea un poco más difícil aceptarlos, es decir, conformarse con que suceden. Pero, probablemente, lo más difícil sea consolar a la persona que los vive.

Consolar, para mí, significa comprender y aceptar los sentimientos de alguien más. A veces, ese proceso no es tan fácil como parece. A veces es difícil ponerse en el lugar del otro, es decir, empatizar.

Por ello, para consolar, no tienes que dar una solución. Tienes que escuchar, hacer preguntas sobre cómo se siente; para así poder ponerte en el lugar de esa persona. Que tú le des la solución, no significa que esa persona vaya a sentirse mejor. Ni siquiera significa que esa persona vaya a seguirla. Esa persona primero debe desahogarse, comprenderse a sí misma. Muchas veces, nos resulta complicado desahogarnos con nosotros mismos y necesitamos a alguien más para lograrlo.

Después de que se desahogue, debes ayudarla, poco a poco, a que ella misma encuentre su propia solución, para que se sienta bien, por muy obvia que muchas veces te resulte la salida, pero recuerda que tú no estás en su cabeza. Y, por supuesto, nunca debes castigarla o echarle en cara sus actos pasados. Debes preguntarle cómo va a solucionarlo  o esperar a que te pregunte cómo lo solucionarías tú. Entonces ya puedes decirle lo que piensas, pero no antes.

domingo, 21 de agosto de 2016

Porque ya no estás y eso está bien

Hoy me siento bien, porque ya no estás. Ya no te noto. Creo que te has ido, me dejas en paz y siento que soy libre.

lunes, 15 de agosto de 2016

P.D.: Te quiero - Holly y su madre


-Odiabas a Jerry porque te recordaba a papá.
-Un poco.
-¿Sabes qué es lo peor para un padre, además de perder un hijo? Ver que tu hijo va a llevar la misma vida que tú y no poder evitarlo. Te sientes tan impotente... Te hace estar enfadada... y yo lo he estado, durante mucho tiempo.

Chick-list

Recientemente he descubierto el Chick-list, que es el nombre que se le da a la Ficción Postfeminista.
Estas novelas atraen por su frescura y su forma de afrontar ciertos temas tabú."Chick-lit dice ser un género que representa la vida de las mujeres, sus esperanzas, temores, sueños y valores.

P.D.: TE QUIERO es una película que me ha encantado y es de este género. 


Ser capaz de pasar tiempo agradable contigo mismo

A veces quería estar demasiado en lo que te gustaba, porque yo quería entenderlo, quería que pasásemos tiempo juntas y que nos diviertiéramos, y lo que conseguí fue obligarme a hacer cosas que no me gustaban tanto. Nos perdimos viajar, ir más a la playa y al campo. Nos perdimos abrazos, besos, ir de la mano... nos perdimos cien cosas porque yo quería estar demasiado contigo, pegada a ti. Y eso nunca es bueno.

Lo que conseguí fue estresarnos. Pasábamos demasiado tiempo en tu casa, con tus padres, tu hermana, con mis compañeras de piso y hasta con mis amigas, pero ¿cuánto tiempo pasábamos juntas de verdad en intimidad, solo nosotras? Nunca lo hacíamos.

>>Si no eres capaz de pasar tiempo contigo mismo, tú solo y darte placer (y no me refiero al sexo, me refiero a amarte a ti mismo y darte caprichitos), nunca podrás dárselo plenamente a la otra persona, porque siempre habrá algo o alguien (una molestia) que lo interfiera. Y tu vida es esta, ya ha empezado.


domingo, 7 de agosto de 2016

Te echo de menos

Hoy es uno de esos días en los que te echo de menos. Echo de menos contarte todo, que me cuentes todo. Echo de menos tus consejos. Echo de menos tu comprensión y empatía. Echo de menos tus abrazos, quedar juntas, ir a comprar ropa contigo y hablar de nuestras cosas.

Hoy es un día en el que vuelvo a llorarte, de esos en los que me doy cuenta de todo lo que he perdido. Y sí, lo he perdido, porque he decidido superarte, he decidido dejarte atrás. Y eso me duele, me mata por dentro. Éramos tanto y ahora somos tan poco...

Pero no quiero que vuelvas a por mí. No sé si quiero que nos encontremos de nuevo. Solo sé que te echo de menos. Y es que a veces oígo tu voz en mi cabeza. Es una voz cariñosa, que me da la razón a veces y me dice que no pasa nada, que está bien. Y sé que no eres tú, que solo soy yo reproduciendo lo que tantas veces me decías. Y las lágrimas discurren por mi rostro, porque te echo de menos, porque yo te amaba, te quería, te necesitaba. Y ya no estás.

A veces desearía encontrarte de nuevo, verte una vez más. Pero ni siquiera sé qué haría. Ya no pertenecemos al mismo mundo y nada es igual que antes, que aquellos primeros meses, que aquel primer año... Nada es igual porque un día todo se truncó. Un día todo cambió porque los problemas se hicieron más grandes. Dejaron de ser el simple y tonto "no sé cómo decírselo a mis padres" para pasar a ser todo lo horrible que en tu familia estaba aconteciendo...

sábado, 6 de agosto de 2016

Cuando dejas, te dejan... renaces

Hoy he soñado que tenías una nueva foto de perfil, que por fin habías decidido quitar esa en la que todavía aparezco yo, que habías decidido pasar página definitivamente. Y me alegré hasta que me adentré en la foto y pude ver lo que hiciste ese día.

Estabas en una playa de Mallorca, con tu familia. Era una playa nudista y, tanto tú como tu hermana, ibais sin la parte de arriba del bikini. Os lo pasabais genial y os hacíais fotos. Te bañabas en el mar y me daba tantísimo coraje… ¿Por qué hacías cosas que nunca te atreviste a hacer conmigo? ¿Por qué eras capaz de bañarte en la zona profunda si a ti te daban miedo las criaturas del océano? 

Entonces me di cuenta de que esa no eras tú, que te estaba idealizando.

***

Muchas veces siento coraje porque sé que estás haciendo cosas nuevas que nunca vas a hacer conmigo, que probablemente te vuelvas una persona más fuerte después de todo lo que te sucede, y que, sin embargo, yo no estaré ahí para observar tus logros. Pero lo que sí es cierto, es que no puedo arrepentirme de mi decisión, porque siempre habrá cosas de tu personalidad que quedarán intactas, porque son inherentes en ti. Y no es que sean malas, solo es que chocan mucho con otras partes inherentes de mí. Por eso lo dejamos, porque buscábamos cosas distintas, porque a veces dejábamos de hacer cosas que nos gustaban para satisfacer a la otra. ¿Cuántas veces no me dijiste que jugáramos al baloncesto y yo te dije que no?

Creo que otro fallo que tuvimos fue que todo lo quisimos hacer con nosotras mismas, sin buscar a nadie más, pero, a veces, necesitas encontrar a personas que satisfagan los gustos con los que con tu pareja no puedes compartir.

***

Y yo te dejé marchar, y tú me dejaste marchar a mí. Ocuparon tu lugar en mi corazón. Espero que también ocuparan mi lugar en el tuyo. No quiero corazones vacíos. 
Modificado de Compartiendo Macarrones.

Cuando dejas a alguien con quien has estado mucho tiempo, sientes que renaces, pero renaces de una forma amarga. Hay muchos espacios que se quedan huecos y tienes que aprender a ocuparlos con otras cosas o personas. Así redescubres hobbies que dejaste atrás, sin darte cuenta, por esa persona especial. Te apoyas más en tus amigos y haces que esas relaciones se vuelvan más sólidas. Al menos, esto me sucedió a mí.

Y bueno, creo que eso es todo.

Consulta este artículo si te interesa: Idealizar a los demás.

viernes, 5 de agosto de 2016

Caminos distintos...

Hay ratos en los que no puedo negarme echarte de menos. Me acuerdo de ti, de nuestros momentos, de nuestros sueños en común. 

 Muchas veces rememoro cuando nos tumbábamos en tu sofá, una sobre la otra, y nos abrazábamos. O cuando me preparabas el desayuno por la mañana y te abrazaba por la noche después de un día largo. Me encantaba ir al cine contigo y hacer preguntas sobre todo. Me enseñaste un mundo distinto, nuevo, fuera de mi zona de confort, y me hiciste comprender otra forma distinta de ser, que me gustó más que la mía y me la quedé. Me acuerdo de los errores tontos que cometimos, al ser amantes inexpertas, de nuestras cenas románticas...Y es absurdo, pero ahora me río de lo tonta que fui tantas veces por ponerme nerviosa. Fue divertido en realidad, lo reconozco.  

¿Sabes? Creo que siempre vas a estar en algún lugar muy especial dentro de mí. Fuiste mi primera vez en muchos sentidos.Y es, quizás, por eso, por lo que me arrepiento tanto de haberte hecho daño. Sin embargo, había cosas que no se sostenían ya por sí solas, y nos estábamos destruyendo. En estos casos, siempre es mejor cortar. Eso es algo que he aprendido contigo. No nos hacíamos felices. Ni tú a mí, ni yo a ti. 

Aún te sigo queriendo. No sé si alguna vez dejaré de hacerlo, pero tenemos que cumplir sueños y… ni tú puedes hacerlo por mí, ni yo por ti. 

Aquella ciudad no era mi destino y yo me sentía atrapada. Dejarlo ha hecho que vuelva a sentir pasión, pasión por una vida que estaba enterrando, sin darme cuenta, a tu lado. Vuelvo a luchar por lo que quiero. Y no te lo niego, me da rabia haberte dejado atrás, que no puedas acompañarme… Pero tu camino va ya en otra dirección del mío. No sé si volverán a cruzarse alguna vez, no sé si nos volveremos a ver. No sé si volveremos a ser algo más que nada. Pero quiero que, por encima de todo, seas feliz. Te lo mereces. Quiero que cumplas todos tus sueños, que vueles, que te liberes y que arrolles con tu increíble personalidad. Porque sí, la tienes. Eres perfecta y preciosa tal como eres.
Y yo, ya sabes, haré lo mismo. ¡Hasta la vista!